ANTONIO RUIZ MARTÍNEZ († miércoles 25 de agosto de 2021)
IVAN RUIZ CANTERO († miércoles 30 de junio de 2021)

Allá por el año 1956, en la provincia de Barcelona, en un pueblecito de Tordera, que apenas contaba con 3.500 habitantes, nació un niño. Le llamaron Antonio.

Desde su más tierna infancia asumió tareas propias de los adultos, por lo que se ganó fama de muy responsable. Antonio heredó de su madre unos principios sólidos, basados en el trabajo, el optimismo y la generosidad, algo que lo acompañó a lo largo de toda su vida.

Cuando llegó a Gran Canaria, hacia 1984, ya estaba casado con Lola, su compañera y gran apoyo, tanto en lo cotidiano como en el trabajo. La pareja ya tenía un hijo, Iván, que por aquel entonces contaba con tres años. Más tarde nacería su segundo hijo, Airán, ya canario.

Su decisión de trasladarse a la Isla la había tomado por su interés por la artesanía, por poder vivir del oficio de marroquinero y para convertirse en su propio jefe. El auge del turismo, en el Sur de Gran Canaria, le daba esta posibilidad. Bajo la firma Arte y Piel, muy pronto, abrió su propio local, con tienda y taller, en el Centro Comercial la Cita, desde donde fabricó y vendió, durante muchos años, su variada colección de piezas de cuero.

En 1999 obtuvo su Carné de Artesano y, a partir de ese año, nunca dejó de participar en ferias, encuentros y mercadillos municipales, al tiempo que impartía numerosos cursos con los que transmitió sus conocimientos. Paralelamente, tuvo una participación muy activa en la promoción del sector artesano, siendo fundador, y después presidente, durante varios años, de la Asociación de Artesanos Tirjanak.  Finalmente, toda su familia vivió compartiendo este oficio.

Antonio sabía aprovechar y disfrutar de las cosas buenas de la vida, los viajes, las comidas y los ratos con la familia y los amigos, curiosamente éstos no le rezaban a San Antonio, ni a San Cucufato cuando perdían algo, le rezaban a Antonio Ruiz, que tenía fama de buen “encontrador”.        Poniendo en práctica su alma generosa, ha colaborado activamente y de forma continuada, como voluntario, en Centros de día para mayores y en Centros para personas en situación de discapacidad.

Antonio, siempre de buen humor, con ese buen carácter que tenía, murió a causa de complicaciones de una reciente operación de riñón, quizás también tenía prisa por volver a ver a su hijo Iván, recientemente fallecido. Nos despedimos de los dos, sabiendo que siempre los recordaremos.